Es
muy importante entender el papel desempeñado por el docente en la etapa
inicial y más aún en el desarrollo de la competencia socio afectiva del
niño la cual podemos ayudar a promover desde actividades colaborativas,
juego de roles y descubriendo expresiones verbales y no verbales.
El
docente debe brindar espacios de afectividad y de comunicación que
permitan al niño expresar lo que siente por medio de la música, el
canto, movimientos del cuerpo, gestos, dibujos entre otros; en cada uno
de los casos debe de motivar al niño por su trabajo, halagarlo y sobre
todo hacer énfasis en el control de sus emociones.
Las
personas adultas establecemos vínculos con los niños a través de los
cuales los infantes superan dificultades, pero también facilita el
desarrollo de cada una de las etapas del desarrollo. Sabemos que los
primeros años de vida son fundamentales para la vida posterior, ya que
es en ellos cuando se da lugar a la estructuración neurofisiológica, se
construye la personalidad individual y social, entre otros aspectos
relevantes.
Por esta razón, Álvarez, Becerra, Meneses,Fabiola. (2004), afirman lo siguiente:
Los
factores emocionales, afectivos y relacionales son, desde hace ya
algunos años, aspectos de creciente interés para el mundo educativo. La
escuela, tradicionalmente más preocupada del desarrollo cognitivo,
plantea hoy el desarrollo integral y armónico de los alumnos y asume
como tarea propia, desde esta perspectiva, que no sólo debe enseñar a
conocer y a explorar el mundo; asume también que debe enseñar a ser y a
convivir (p. 1)
La maestra o maestro posibilitará experiencias en las cuales el niño y la niña:
• Descubra
las posibilidades para expresar sentimientos, emociones, ideas y
deseos, por medio de llantos, miradas, gestos y movimientos corporales,
al comienzo, como su lenguaje principal, y progresivamente, como
complemento de su expresión oral.
• Al ellos porder experimientar se le da las posibilidades que tienen para identificar, en sus cuidadores
y en sus pares, intenciones, sentimientos, emociones y deseos,
interpretando paulatinamente elementos que acompañan a la oralidad,
tales como la entonación de la voz, su intensidad, sus acentos y sus
ritmos, así como la postura, los movimientos del cuerpo y la expresión
del rostro. (Por ejemplo, leer miradas, caras, gestos, tonos, matices,
etc.).
• Construya relaciones de confianza, cuidado, afecto y colaboración basadas en el respeto a los otros.
•
Construya relaciones de confianza, cuidado, afecto, seguridad y
colaboración basados en las normas y acuerdos de su entorno social.
• Busque solucionar situaciones conflictivas a través del diálogo y de manera independiente.
•
Establezca vínculos afectivos con la maestra o maestro, a través de las
continuas interrelaciones, la comunicación corporal, verbal y de los
cuidados que recibe.
• Se sienta seguro-a en compañía de las personas adultas que le rodean, a las cuales les expresa sus sentimientos.
• Disfrute de juegos simbólicos, acercándose a los otros niños y niñas para compartir espacios y juguetes.
•
Exprese oralmente sus sentimientos, intereses, ideas, opiniones y
necesidades, entre otros, en diálogos con adultos o pares, en
situaciones espontáneas o planeadas.
“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, si no de corazón a corazón” Howard Hendricks
“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, si no de corazón a corazón” Howard Hendricks

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